¿Cuáles son las ventajas de tener una IP propia? Imprimir

  • 3

Cuando contratas un servicio de hosting web o un servidor virtual, por defecto sueles compartir una misma dirección IP con decenas o cientos de otros sitios web alojados en el mismo servidor físico. Esto se conoce como IP compartida.

Sin embargo, la mayoría de los proveedores ofrecemos la opción de adquirir una IP propia (o IP dedicada), lo que significa que esa dirección numérica en internet pertenecerá única y exclusivamente a tu negocio.

¿Vale la pena hacer el cambio? A continuación, te explicamos las ventajas más importantes de contar con una IP propia.

1. Máxima reputación para tus correos electrónicos (evita el spam).

Esta es, por mucho, la razón principal para tener una IP propia. Cuando compartes IP con otros usuarios, compartes también su comportamiento:

  • Si uno de tus "vecinos" de servidor decide enviar correos basura o spam (a sabiendas o porque hackearon su web), las listas negras de internet (Spamhaus, Gmail, Outlook) bloquearán esa dirección IP.

  • La consecuencia: Aunque tu empresa se comporte de forma ejemplar, tus correos legítimos de facturación o contacto empezarán a llegar directamente a la carpeta de correo no deseado (spam) de tus clientes.

Con una IP propia, tú eres el único dueño de tu reputación de envío. Ninguna acción de un tercero podrá afectar la entregabilidad de tus correos.

2. Compatibilidad total con aplicaciones y puertos especiales.

Si utilizas tu servidor para algo más que una página web básica, una IP propia te da libertad absoluta.

Por ejemplo, si necesitas levantar servicios que requieren puertos dedicados específicos (como un servidor de streaming, un sistema de telefonía VoIP, una base de datos expuesta para una app móvil o un software de gestión ERP), tener tu propia IP evita conflictos de puertos con otros usuarios del mismo servidor y facilita enormemente las configuraciones.

3. Acceso directo a tu sitio web en cualquier momento.

Imagina que estás migrando tu dominio, renovando los servidores de DNS, o simplemente tu dominio web ha expirado por un descuido. Si utilizas una IP compartida, no podrás ver tu web escribiendo la IP en el navegador, ya que el servidor no sabrá cuál de las 500 webs del servidor estás buscando.

Con una IP dedicada, puedes escribir directamente http://TU_IP_PROPIA en cualquier navegador del mundo y entrarás a ver tu sitio web o tus archivos de inmediato, facilitando las tareas de desarrollo y mantenimiento.

4. Evitas el "efecto vecino" en bloqueos de firewalls.

Existen ciertos países, redes corporativas o proveedores de internet que bloquean IPs por cuestiones de seguridad, malware o actividades ilícitas. Si una autoridad o un firewall automatizado decide bloquear una IP compartida debido a las malas prácticas de otra página web con la que compartes espacio, tu sitio web también quedará inaccesible para los usuarios de esa red sin que hayas hecho nada malo. Una IP dedicada te aísla por completo de este riesgo.

5. Ventajas heredadas para el SEO y certificados SSL.

  • Certificados de seguridad: Aunque hoy en día tecnologías como SNI permiten instalar certificados SSL modernos (como Let's Encrypt) en IPs compartidas, algunos sistemas corporativos muy antiguos o pasarelas de pago de alta seguridad exigen que el sitio web corra bajo una IP dedicada por cuestiones de cifrado estricto.

  • Identidad corporativa: A los motores de búsqueda como Google les agrada la estabilidad. Tener una IP fija y dedicada le da una señal de identidad y solidez a tu infraestructura web.

¿Quién necesita realmente una IP propia? Te recomendamos contratar una IP dedicada de forma prioritaria si manejas una tienda en línea (E-commerce), si envías boletines y correos masivos a tus clientes diariamente, o si estás administrando un servidor VPS de uso empresarial.

Puedes solicitar la asignación de una IP propia para tu servicio de hosting o VPS en cualquier momento, poniéndote en contacto con nuestro equipo de soporte desde tu área de clientes en ServiciosHosting.com.

 


¿Fue útil la respuesta?

« Atrás